Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de junio de 2011

PERSONAS SIN HOGAR


Terminamos con esta entrada las exposiciones grupales de esta asignatura de Intervención Educativa ante Problemas Fundamentales de la Desadaptación Social con una exposición dedicada a intervención con el colectivo de personas sin hogar.

La primera parte de esta última exposición, se dedicó a desmantelar todos aquellos prejuicios y mitos sobre las personas sin hogar, y a introducirnos en la realidad sin esos pensamientos y visiones sobre personas vagas, sucias y que viven en la calle por gusto o porque se lo merecen.

Para comenzar la teoría, hablaremos de los diversos términos con los que se denominan estas personas que viven en nuestras calles y las diferencias entre los diversos apelativos:

- Indigentes: son aquellas personas a las que les sucede algo traumático en sus vidas y que al carecer de recursos, habitan en la calle.

- Vagabundo: es un término despectivo para denominar aquellas personas que vagan de un lado para otro.

- Mendigo: persona que pide limosna, siendo éste su sustento. A pesar de los prejuicios que tenemos, sólo un 10% aproximadamente de personas que viven en la calle se sustentan de voluntad privada.

- “Sin techos”: personas que por la ruptura de sus redes familiares, sociales y económicas formales terminan viviendo en la calle.



Éstas son las diversas formas con las que se nombran a las personas sin hogar, siendo en definitiva, aquellas que viven en la calle, pudiendo habitar temporalmente en albergues, a causa de una ruptura encadenada, brusca y traumática de sus relaciones familiares, lazos sociales y/o laborales, sea por la causa que sea.

¿Cuál es el perfil de las personas sin hogar?

El perfil de este colectivo es muy dinámico, ya que principalmente depende de la estructura social del momento y de la situación económica del país (paro, estabilidad económica, empleos precarios, etc.).

Así pues, el perfil tradicional de estas personas solía ser:

- Hombres de edades avanzadas.

- Solteros.

- Problemas de alcoholismo.

- Origen social desfavorecido.

- Bajo nivel cultural.

Sin embargo, encontramos perfiles muy diferentes hoy en día, y más actualmente con la crisis que está afectando a nuestro país y por lo tanto a nuestras condiciones de vida, modificando pues el perfil de este colectivo y encontrándonos con:

- Hombres adultos y separados.

- Jóvenes con problemas familiares y sin empleo.

- Cada vez vemos a más mujeres en estas circunstancias.

- Personas con mayores niveles educativos.

- Personas provenientes de familias estabilizadas y “normalizadas”.

- Enfermos mentales.

- Inmigrantes.

La problemática que presentan sus diversas situaciones además de ser una persona sin hogar suelen ser:

- Falta de vivienda.

- Falta de empleo.

- Falta de ingresos.

- Baja autoestima.

- Enfermedad mental.

- Víctimas de los prejuicios.

- Alcoholismo y otras adicciones.

- Escasez de recursos y dificultad a su acceso.

- Robos, vejaciones y agresiones.


Podemos dividir a las personas sin hogar en tres tipos según el tiempo que lleven habitando en la calle:

1) Incipiente: no supera los seis meses en la calle, teniendo recursos escasos y utilizando esporádicamente los servicios de acogida.

2) Habitual: aquellas personas que llevan más de seis meses

viviendo en la calle. Utiliza los servicios de acogida habitualmente y teniendo dificultad para salir de la calle.

3) Crónico: aquellas personas que llevan muchos años viviendo en la calle. Éstos presentan un gran deterioro tanto físico como psicológico y sin utilizar los servicios de acogida. Suelen presentar dificultad a la hora de afrontar la situación por sí mismo.

Antes nombrábamos la problemática de la escasez de recursos y su difícil acceso. A continuación nombro aquellos recursos, que aunque escasos, podemos enumerar:

- Albergues.

- Comedores.

- Centro de Orientación e Información Social (COIS)

- Centro de baja exigencia: las normas de uso del centro son más abiertas que otros.

- Unidad Móvil: información y atención específica en la calle.

Éstos son los servicios estatales destinados a este colectivo, decir que no son suficientes y que la utilización de los mismo tienen unos límites en los casos de albergues por ejemplo. Realmente y desde mi punto de vista, son más específicos aquellos servicios ofertados desde centros privados.

En uno de estos centros es donde las compañeras han realizado su aplicación práctica, en el Centro Amigo de Sevilla. Mostrándonos la gran labor profesional de estas personas que trabajan con este colectivo, destacando en todo momento la atención integral llevada a cabo con las personas usuarias del mismo. Éste presta atención residencial, así como programas individualizados para la reinserción social y laboral de éstas personas, llevado todo esto a cabo por un equipo multidisciplinar, siendo el único centro que cuenta con la figura de un educador social en estas labores.

Especificar que las personas que acceden a este centro suelen ser aquellas personas diagnosticadas en la clasificación anterior como crónicos, presentando una situación muy grave de exclusión. Éstos llegan al centro por:

- Derivación de las Parroquias.

- Derivación del Centro de Salud.

- Derivados de otras entidades.

- Por iniciativa propia.

Aquellas personas que se considere que no tienen los requisitos suficientes para entrar en este centro, se derivarán a otras entidades. Por otro lado, las personas que ingresen en este centro, recibirán un tratamiento individualizado hasta conseguir el alta terapéutica y si fuese necesario en el caso de no avanzar en positivo, se derivaría a otras instituciones si hiciera falta. Contando con tiempo ilimitado de permanencia de estas personas en el centro. Por otra parte, este centro también funciona como centro de día, en el que estas personas pueden disponer de instalaciones, programas y materiales diversos para formarse y para poder satisfacer sus necesidades.

No iba a faltar en esta entrada y mucho menos habiendo encontrado la figura del educador social dentro de esta intervención, definir las funciones del profesional a la hora de tratar con este colectivo tan heterogéneo:

  • Acompañamiento de las personas en la realización de las diferentes tareas.
  • Facilitar a la persona la adquisición de habilidades sociales.
  • Elaboración de manera multidisciplinar de planes individualizados de cada uno de los usuarios tratados. Así como la evaluación de los mismos y su puesta en práctica.
  • Facilitar la inserción social de las personas sin hogar.
  • Ofrecer apoyo a las personas sin hogar, proporcionándole alternativas que se le planteen para trabajar por reorganizar su vida.

En relación con este tema, encontraréis una entrada voluntaria sobre la propuesta de Ley de personas sin hogar de Gallardón, en la que expongo mi opinión sobre ésta, información con respecto al propósito de ley y una crítica a aquellos recursos públicos existentes en la actualidad dirigidos a este colectivo. Aquí os dejo el enlace:

http://blogdeluciasc3.blogspot.com/search/label/Reflexionando%20sobre...

Concluyo esta entrada tras analizar la situación de este colectivo, teniendo que calificarlo bajo mi punto de vista como la forma máxima de exclusión de todos aquellos colectivos que hemos ido conociendo a lo largo de este curso. Sufriendo además el abandono y los pocos recursos destinados a la mejora de las vidas de éstas personas, además del trato no personalizado que desde estos recursos suelen recibir estas personas. Por otro lado y tras ser consciente de los recursos provenientes desde las administraciones públicas, reivindico desde aquí recursos y prestaciones para todas las personas que integran este colectivo tan variado, dejando a un lado las ideas de asistencialismo y caridad que tanto marcar a este grupo. Demandando recursos que incidan en una intervención integral de estas personas, que cuenten con un estudio individualizado y que cubran los nuevos perfiles. Así como la necesidad de ampliar el acceso y las plazas de los diversos recursos existentes.

Por otro lado y desde nuestro lado profesional, debemos trabajar mucho para poder quitar todos aquellos prejuicios que nuestra sociedad tiene sobre este colectivo y que pudimos ver en el video realizado por las exponentes. Formando desde nuestra labor a una sociedad que participe en ese programa propuesto por nuestras compañeras CQC (Consigue Que Cambien), una sociedad sensibilizada e informada sobre esta realidad, motivada para cambiar y que tengan al alcance medidas de prevención para no llegar nunca a este tipo de situaciones.

SU FUTURO, EN NUESTRAS MANOS


martes, 7 de junio de 2011

ENTORNOS CARCELARIOS + DROGADICCIÓN EN CENTROS PENITENCIARIOS

Durante dos semanas hemos abordado la temática relacionada con los entornos carcelarios. Con dos exposiciones con las que realmente hemos adquirido bastante información y conocimientos sobre una temática poco conocida y de muy difícil acceso de forma individual para poder conocer esta realidad. Por ello, comienzo agradeciendo a ambos grupos, tanto por la información como al segundo grupo por la información y el acercamiento a esta realidad tan lejana mediante el testimonio de todas aquellas personas que trajeron al aula relacionadas con el entorno carcelario.


Seguimos pues con la respuesta de…

¿qué es la cárcel?

La cárcel es una institución autorizada por el gobierno, donde son encarceladas personas a los que se les priva la libertad durante el tiempo que marque el juez, dependiendo de la conducta antisocial que hayan realizado.

Los objetivos de la cárcel son:

- Proteger a la sociedad de los elementos peligrosos.

- Disuadir a quienes pretenden cometer actos contrarios a la ley.

- Prisión preventiva: impidiendo que las personas acusadas de un delito puedan huir y no presentarse a los procesos de juicio correspondiente.

- Reeducar al detenido para su inserción social.


Este último objetivo es el eje principal de esta entrada, y del trabajo que realicemos como futuros profesionales. Este objetivo, que es el que realmente nos interesa, queda justificado legalmente en la Ley 1/1979 de 26 de septiembre, cuyo artículo 1 señala, Las instituciones penitenciarias reguladas en la presente Ley tienen como fin primordial la reeducación y la reinserción social de los sentenciados a penas y medidas penales privativas de libertad, así como la retención y custodia de detenidos, presos y penados.


A través de los diversos objetivos de la cárcel, allí conviven personas de muy diferentes características y que han llegado a esa situación por múltiples motivos. Poe esto podemos decir, que dentro de la cárcel podemos encontrar diversos colectivos:

- Drogodependientes, formando éstos el 80% de la población de la cárcel, de los cuales sólo un 19´5% asisten a los programas de desintoxicación ofertados por los centros.

- Enfermos mentales, encontrándose en el módulo específico para este colectivo, del cual

hemos hablado en entradas anteriores.

- Emigrantes, siendo el segundo grupo más importante de las cárceles españolas.

- Delincuentes patológicos, siendo éstos un número muy reducido, pero caracterizados por su tendencia a la delincuencia.


La mayoría de las causas por las que las personas ingresan en centros penitenciarios en nuestro país es por violencia, robos y tráfico de drogas en su mayoría.

Desde aquí enlazo con la temática de la segunda exposición sobre entornos carcelarios, relacionada específicamente con la drogadicción en entornos carcelarios.


¿Cuál es el perfil de las personas en privación de libertad por motivos de sustancias ilegales?


Estas personas presentan un perfil bastante uniformado, existiendo como en todo y siempre varias excepciones. Suelen ser personas de nivel socioeconómico medio y bajo, cuyo sustento económico principal suele ser el tráfico de drogas ilegales. Suelen ser mayoritariamente hombres, pero es una de las principales causas por las que entran las mujeres en prisión. Como resultado de la drogodependencia, existe en estas personas cierta inadaptación al medio, alteraciones en su personalidad y estados de pura ansiedad. Siendo principales objetivos de intervención educativa y social.



Para reorientar la vida de estas personas hacia un estilo de vida renovado y más saludable, alejado del consumo y/o tráfico de drogas, existe un recurso que pertenece a la atención de drogodependientes, que realiza tratamientos de deshabituación y rehabilitación. Dirigido específicamente a personas que padezcan anomalías o alteraciones psíquicas, dependencia a bebidas alcohólicas, drogas o sustancias psicotrópicas, o padezcan alteraciones graves de la percepción de la realidad y no puedan ser tratados en su entorno de forma ambulatoria. Realizándose desde éstas una atención educativa y especializada a la vez que un tratamiento específico para la superación de las dependencias.


El testimono de personas pertenecientes a una Comunidad Terapéutica de Huelva, durante la segunda exposición relacionada con este temario, nos sirvió para ver más allá de la información que podemos indagar o se nos puede ofrecer. Abriéndonos las puertas a esta realidad y a las situaciones personales de estas personas, tanto como usuarios como profesionales. Ofreciéndonos sus impresiones sobre la labor, objetivos y resultados del tratamiento del que fueron beneficiarios.

A estos centros se accede tanto por vía propia como por derivación desde los mismos centros penitenciarios. Si fuese por esta segunda vía planteada, se le permite al preso cumplir la condena en estos centros.

La estancia en estas comunidades no suele ser mayor a 6 meses, catalogando la directora de la comunidad que conocimos como exitosas en sus intervenciones. Destacando ésta que la falta de voluntad de los usuarios suele ser el factor que incide negativamente para que éstas no sean exitosas.


Dentro de los testimonios de aquellas personas que fueron usuarias tanto de la Comunidad Terapéutica como presas, resalto las siguientes aportaciones:

- Coincidían su relación con las drogas como resultado del sentimiento de soledad y aislamiento social. En los que no se sentían como miembros de una sociedad, perdiendo el laco de las redes familiares y amistades, haciendo que afronten solos esta situación y sus situaciones se acrecentaran.

- La pérdida de los lazos con el círculo próximo les llevaba a la desconfianza tanto propia como de aquellas personas que intentaban proporcionar ayuda.

- Valoración negativa en cuanto al trabajo y resultados de reinserción en el centro penitenciarios. Sin que se den las condiciones propicias para obtener buenos resultados con el trabajo empleado desde allí planteado.

- Valoración positiva y apuesta por la inserción en comunidades terapéuticas como método de trabajo por la reinserción. Agradeciendo la labor de profesionales.

- Entrada de droga en la cárcel introducida de forma ilegal por familiares y/o amigos, aumentando de esta forma el hecho delictivo de los presos y, por tanto su condena. Llegando a existir incluso con la mercancía que entra, tráfico entre los presos.


Dentro de la Comunidad Terapéutica, contamos con diversas áreas de intervención:

- Médica. Para la ayuda a la desintoxicación.

- Social: con el fin de paliar las consecuencias sociales de la droga. Siendo éste el campo donde el educador social ejecuta su papel, encargándose de reeducar a la persona en un mundo alejado de las sustancias. Enseñando alternativas distintas al consumo, mediante la atención personalizada, orientación profesional y personal.

- Psicológica.

- Laboral-ocupacional.


A continuación, llega el turno de establecer las funciones que realiza el educador social dentro de esta Comunidad Terapéutica, siendo las siguientes:

· Desarrollo y ejecución del tratamiento.

· Atención personalizada a los internos.

· Orientación profesional y personal.

· Asesoramiento pedagógico y psicológico.

· Evaluación de programas.


Gracias a la intervención de estas personas, entendimos la realidad tan compleja que en este mundo gira, así como la importancia del papel del educador social como nexo de unión entre usuarios y el resto de técnicos. Y la necesidad de su papel a la hora de la enseñanza de estrategias para su integración en la sociedad.



Continuando con la temática sobre centros de privación de libertad y dejando a un lado lo relacionado a la drogodependencia en centros carcelarios, seguimos con los Centros de Inserción Social (CIS), siendo espacios penitenciarios cuyo fin no se destina tanto al cumplimiento de las penas privativas de libertad como de las penas no privaticas de la libertad. Establecidas estas en la legislación vigente y atribuidos sus objetivos a la Administración Penitenciaria.


¿Cómo se trabaja desde los CIS?

Se realiza desde estos centros el seguimiento de aquellos presos liberados condicionales, yendo su actividad encaminada hacia la inserción social y familiar, favoreciendo así los vínculos sociales en vez de eliminarnos.

Desde aquí trabaja un equipo de profesionales dedicados a desarrollar la actividad penitenciaria y los programas de tratamiento para favorecer la incorporación social de las personas que residen en los mismos.

Llevando actividades que les permite formarse y sacar provecho de su nueva situación, intentando la reeducación de los presos mediante diversos talleres de formación.



¿Qué problemática encontramos dentro de la cárcel?

Encontramos aspectos negativos como el maltrato entre los propios presos, el seguimiento no responsable en el ámbito sanitario que desde dentro se lleva, encontrando enfermedades graves en muchos presos, como la hepatitis, SIDA, tuberculosis, etc. Añadiendo la problemática del colectivo de enfermos mentales en las celdas.


Otro de los temas que se trataron fue el cumplimiento de condena de aquellas mujeres que sean madres de niños menores de 3 años. Para estos casos, la normativa vigente establece que las internas podrán tener a aquellos menores de 36 meses de edad que sean hijos suyos durante su periodo de cumplimiento de condena en los centros penitenciarios. Existiendo para ellas Unidades de Madres, en las que encontramos especialistas en educación infantil para la formación de estos. Centrándose la atención de los menores en tres ejes principales:

- Educativo, donde los niños asistirán a escuelas infantiles, tanto del propio centro como fuera de él. Siendo atendidos por especialistas en educación infantil.

- Desarrollo integral de los menores.

- Social, desde la cual se llevan a cabo un conjunto de actuaciones para compensar el debilitamiento de las redes tanto sociales como familiares para prevenir situaciones de riesgo para el menor.


Una vez que el menor cumpla los 3 años de edad, éste vivirán con la familia extensa,realizando un seguimiento individualizado de la situación del menor en su familia. Si éste no la tuviese, los niños se acogerán en centros de acogidas. Siendo muy difícil que la madre recupere la guardia y custodia de los menores tras el cumplimiento de la condena.


Por último, añadir que si el padre del menor se encontrase también en el centro penitenciario, éste no tiene el mismo derecho que la madre, sin poder ver al menor.


Realmente, bajo mi punto de vista, desde este punto deberían reconsiderarse una serie de puntos en relación con que un menor pase sus primeros años de vida y los más importantes en cuanto a socialización hablamos en un ambiente de este tipo. Cuestionándome realmente si éste entorno es favorable para el menor. Desde mi desconocimiento, vería conveniente que los menores hicieran su vida lejos del centro penitenciario y que se establecieran períodos de visitas y estancias del menor con su madre biológica una vez estudiadas las posibilidades de que ésta volviera a tener su custodia, para no romper los lazos maternales que tan importantes son en esta etapa.


Para finalizar, hablemos de la figura del educador social dentro de los centros de privación de libertad…


Comenzamos este apartado definiendo las funciones del educador social en este ámbito:

- Coordinación y seguimiento de los presos en su última etapa de condena.

- Expedientes personales.

- Trabajo con los grupos en los diversos temas.

- “Desaprender lo aprendido”. Función socializadora como medida de reinserción social.


Parece que las funciones están bien delimitadas, pero… ¿por qué no está reconocido el papel del educador social en los centros penitenciarios? Suena algo increíble, pero es cierto, estas labores de reinserción social no se están llevando a cabo en los centros por educadores sociales, sin presenciar el reconocimiento y la valoración del papel profesional para la intervención educativa en los centros. Nos queda mucho por lo que reivindicar nuestro papel, quedándonos con las fuerzas y la satisfacción del papel que realiza el educador social en el centro terapéutico, cuyas funciones ya nombré de forma más específica.


¿Cuál es el perfil adecuado del educador social para llevar a cabo estas funciones?

Destacamos a continuación los 4 rasgos fundamentales para el buen trabajo en este tipo de centros para el educador social:

- Capacidad de escucha.

- Poseer conocimientos de psicología.

- Tener capacidad de discernimiento para ver si los internos están por la labor de su integración, sin que te oculten algo.

- CONFIANZA EN LA REINSERCIÓN.


Concluyo esta entrada agradeciendo de nuevo la oportunidad de conocimientos y de acercamiento a la realidad con esta problemática. Con la que he podido reflexionar sobre la necesidad de dar nuevas oportunidades a aquellas personas que han estado insertas en centros penitenciarios, que algún día se equivocaron yendo en contra de las normas pero que muchos son merecedores de nuestra confianza. Y que aquellos prejuicios que rondan nuestra sociedad sobre estas personas no nos han brindado la oportunidad ni de querer ni poder conocer a este colectivo tan interesante y de problemática tan heterogénea. Incidiendo en estos prejuicios los medios de comunicación, haciendo referencia únicamente de aquellos presos reincidentes y no en aquellos que cumplen satisfactoriamente condena, dándoles un giro de 360º sus vidas y a las de sus familias gracias a la labor de los profesionales con ellos.


Por otro lado, tampoco veo justo de el estigma que sufren todas las personas que han estado en la cárcel, sin que sea lo mismo bajo mi punto de vista el hecho de estar por asesinato que por robo, viéndose en sus vidas muchos factores negativos que dificulten su reinserción social.


Decir que el trabajo y exposiciones sobre esta temática me ha ayudado a la reflexión de todos los aspectos de esta realidad, ayudándome también a formarme de forma profesional y a seguir creyendo en la reinserción y en los cambios de las personas. Pero sinceramente, aún en mí misma queda mucho trabajo que realizar para confiar en que una persona que asesina a otra o que abusa sexualmente de sus hijos pueda cambiar su mentalidad y lograr una vida nueva y digna. Pareciéndome muchas veces injustas las medidas judiciales que se toman con respecto a delitos graves, incluso planteándome el derecho a segundas oportunidades cuando hablamos de delitos muy graves, es por ello por lo que aún veo que necesito un gran trabajo interior en relación con este tipo de situaciones.


Para concluir este trabajo, veo muy importante la necesidad de que los centros de privación de libertad, realicen un cambio radical y que su objetivo principal no sea únicamente el castigo o el cumplimiento de las penas, sino que se tome más en cuenta el objetivo de reinserción social.








domingo, 5 de junio de 2011

INFANCIA Y ENFERMEDAD.

En esta sesión se hemos trabajado sobre la exposición relacionada con Infancia y Enfermedad, en relación con las aulas hospitalarias y todas aquellas actividades relacionadas con la educación llevadas a cabo en centros hospitalarios, siempre con respecto a infancia. En las que los educadores sociales tenemos un papel muy importante pero por desgracia hoy en día nada reconocido en los centros hospitalarios.

Añadir, que esta exposición me ha servido para reflexionar en la necesidad de centrarnos no únicamente en los aspectos médicos de aquellos enfermos que se encuentran hospitalizados. Viendo la importancia de indagar en aquellos aspectos sociales y educativos, sobre todo y como hemos tratado aquí en la edad infantil. Intentando adentrar en la realidad de estos niños, haciendo que su ingreso sea lo más integradora y lúdica posible, apartándolos así de todos los pensamientos que estar en un hospital suscitan durante la estancia en este.

Para justificar este pensamiento, nos aproximamos a la realidad de esta temática: Infancia y Enfermedad.

¿A qué nos referimos exactamente cuando hablamos de infancia?

Consideramos que una personas está en la etapa infantil cuando tiene menos de 18 años de edad. Salvo aquellos individuos que hayan alcanzado antes la mayoría de edad por ley. (Convención de los Derechos del Niño)

Los siguientes conceptos principales de esta exposición son: salud y enfermedad. Definiendo a la primera como aquel estado de bienestar completo, donde se contempla el equilibrio tanto de factores sanitarios, sociales y ambientales. Siendo la enfermedad aquella consecuencia de una afección, mostrando alterado el estado de salud de una persona.

Esto significa que para tener un completo estado de bienestar, no sólo tiene que evitar la persona enfermedades, sino que para sentirse saludable, hay que atender a otros factores que muchas veces olvidamos, tales como: factores medioambientales, sociales, etc.

La justificación legislativa de las aulas hospitalarias de las que vamos a comenzar a tratar ahora, se encuentra en el artículo 5, de la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1959. El cual establece: El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

A continuación, vemos un vídeo que nos muestra los derechos del niño hospitalizado. Establecidos por la Carta Europea, con el fin de hacer más dinámica este apartado tan teórico siempre. He de decir que falta aquí uno de los derechos importantes: El niño tiene derecho al acompañamiento constante de sus padres, incluso en la UCI.





El entorno en el que se encuentra el niño enfermo, se encuentra llenos de factores que van a incidir tanto en él como en su familia:

Con el impacto psicológico, hacemos referencia con esto al shock emocional que la hospitalización supone tanto para el menos como para su familia. Esta situación debe controlarse por los profesionales, tanto médicos como, bajo mi punto de vista, por aquellos psicólogos y educadores, que desde su intervención, expliquen a los padres en lo que van a consistir los días en los que su hijo/a esté hospitalizado, los recursos disponibles, apoyo y escucha activa para esta situación. Ya que si esta primera toma de contacto no se controla, no beneficiará a la evolución de la enfermedad del menor, mientras que si se mantiene la calma y se entiende la situación, todos podrán contribuir con el tratamiento de la enfermedad y su evolución positiva. Por ello, es necesaria la intervención tanto psicológica como social llevada a cabo por los profesionales, intentando reducir los niveles de estrés y de ansiedad tanto en los menores como en su círculo más cercanos.


La indebida atención de estos factores del entorno del menor, puede conllevar el malestar tanto físico, social y laboral de los padres del hospitalizado. Ya que son muchos los que alteran su dieta durante el tiempo de hospitalización, encontrándonos con casos de grandes aumentos de peso y al contrario, aquellos padres que dejan de alimentarse en buenas condiciones. Por otro lado, aquellos padres cuyos hijos requieren una hospitalización más larga, suelen acudir a las bajas laborales para poder atender a su hijo el mayor tiempo posible, desencadenando esto otro tipo de problemas como son el económico y los sociales, ya que rompen con los lazos de amistad y relaciones que antes conservaban.

Para impedir que este tipo de situaciones ocurra, se ponen a disposición las Aulas Hospitalarias y la Ciber Aula, lugar donde han realizado la aplicación práctica los compañeros, donde se les da la oportunidad a los padres de descansar mientras sus hijos permanecen en ellas. Al igual, pueden estar con sus hijos en estas instalaciones.

¿En qué consisten las Aulas Hospitalarias?

Para la atención de estos niños y niñas, las Consejerías de Educación y de Salud mantienen vigente desde 1.988 un convenio de cooperación para la creación de Aulas Hospitalarias en los centros sanitarios de la Comunidad Autónoma de Andalucía, atendidas por docentes especializados.

Este trabajo se desarrolla por los profesores/as hospitalarios, atendiendo educativamente y de forma individual si hiciera falta las necesidades educativas de los niños/as pacientes. El programa docente contempla tanto aspectos formativos, informativos y curriculares. Llevándose a acabo en diversas zonas del espacio sanitario y siempre que se pueda en grupo, atendiendo también de forma domiciliaria a aquellos que no puedan salir de sus habitaciones.

El fin principal de las aulas hospitalarias es que cuando el niño salga del centro sanitario, pueda llevar una vida normalizada y sin problemas a la hora de volver al colegio, sin que éste pierda su etapa escolar correspondiente.

¿Qué es la Ciber Aula?

La ciber aula se desarrolla en espacios habilitados en alguno de los hospitales de nuestro país, concretamente promovidos por el proyecto de la Obra Social La Caixa.

Desde estas aulas se promueven actividades lúdicas, por lo que los menores enfermos que acudan a ellas pueden realizar todo tipo de actividades y juegos que le ayudaran a entretenerse y a hacer más amena su estancia en el hospital, todo ello siempre que estos menores tengan autorización médica para acudir a éstas. Trabajando desde una línea lúdica, educativa e informativa con los más pequeños.

El fin de estas es ayudar a los pequeños a entretenerse mediante los diversos juegos y actividades, haciendo más ameno su ingreso hospitalario. Así como ayudar a los padres a desprenderse de la rutina hospitalaria que éstos siguen y a que puedan tener tiempo libre. Siendo ésta un espacio también en el que pueden compartir actividades padres e hijos.

Es necesaria la autorización médica para el acceso de los menores a la Ciber Aula, así como la autorización de padres o tutores. Si los menores por cualquier motivo médico no pudiesen acercarse al espacio reservado para el Ciber Aula, se le proporcionarán juegos y actividades que se desarrollen en su misma habitación.

Al hablar de estos dos recursos/ servicios, es necesario hablar de una pedagogía hospitalaria. Siendo aquella que trata a las personas que necesitan una atención específica en materia educativa. Esta labor no debe realizarse por el personal sanitario, ya que el fin que se persigue es el logro de una situación recreativa, en la que se desvincule al menor y a su familia del ámbito hospitalario. Sin que los profesionales sanitarios tengan este tipo de competencias, a pa

rte de que los menores necesiten ver a otro tipo de personal, para que nos vinculen su enfermedad y tratamiento con el entorno de las aulas hospitalarias y ciberaula.

A pesar de que la figura del educador social no se recojan aún en los centros hospitalarios, hay presente una gran lucha para que se reconozca a éste en el entorno san

itario. El cual tendrá las siguientes funciones en relación con la temática de Infancia y Enfermedad:

- Diagnóstico educativo del menor.

- Información, orientación y evaluación sobre recursos educativos tanto en el menor hospitalizado como en su círculo más próximo.

- Favorecer el contacto del menor con su entorno más cercano.

- Potenciar la interacción entre niños y niñas hospitalizados.

- Mediador entre familias y escuelas, así como escuelas y aulas hospitalarias.

- Estudio individual de cada menor y de su familia. Seguimiento y evaluación.

- Establecer vínculos entre la familia y el personal socio-sanitario, así como con los recursos existentes.

Todas estas funciones que hemos nombrado, actualmente no se realizan desde las aulas hospitalarias ni desde la Ciber Aula, desde este espacio, reivindico la necesidad de espacios lúdicos y recreativos para los menores hospitalizados donde tenga cabida la figura de los educadores sociales. Dándoles un espacio reconocido en la comunidad hospitalaria y donde el papel de los profesionales de la educación tengan un reconocimiento por parte de todos los profesionales médicos. Reconociendo sus funciones específicas y la utilidad de las mismas como un elemento positivo en la evolución del tratamiento del menor.